El aislamiento

¿Lo sabias?

El aislamiento de celulosa es una técnica de aislamiento térmico que se utiliza para regular la temperatura en edificaciones. Este material posee propiedades excepcionales que lo hacen muy versátil, ya que puede proporcionar un excelente aislamiento tanto en invierno como en verano. Por un lado, tiene la capacidad de retener el calor durante los meses más fríos, y por otro, puede mantener el interior fresco en los meses cálidos.

Una de las ventajas principales de la celulosa como aislante es su ligereza y su capacidad para adaptarse a diversas superficies, lo que garantiza un aislamiento continuo y de alta calidad. Además, tiene la capacidad de rellenar incluso los espacios más pequeños, evitando así la formación de puentes térmicos que podrían comprometer la eficiencia energética de la edificación. También es un material seguro de usar, no irritante, biodegradable y estable en el tiempo, con buena resistencia al fuego y a los roedores.

Comparado con otros materiales de aislamiento utilizados en construcción sostenible, la celulosa se destaca por ser más económica y técnica debido a la abundancia y bajo costo de su materia prima.

El aislamiento de celulosa se aplica principalmente mediante dos métodos: insuflado y proyectado. En el insuflado, se utiliza aire a presión para llenar las cavidades existentes en cubiertas, tabiques y suelos con celulosa en forma de guata. Este método es adecuado tanto para nuevas construcciones como para rehabilitaciones. Por otro lado, el método de proyectado implica la aplicación de celulosa en estado húmedo, lo que lo hace ideal para nuevas construcciones, ya que se puede adaptar fácilmente a las formas y estructuras del edificio, asegurando una cobertura completa y sin puentes térmicos.

En el contexto actual, donde la rehabilitación de edificios es una prioridad en muchos países europeos, un buen aislamiento se ha vuelto crucial no solo para reducir el consumo de energía, sino también para aumentar el valor de las propiedades. Además, con la entrada en vigor de normativas europeas sobre eficiencia energética, el aislamiento de calidad puede influir significativamente en el precio de venta o alquiler de una vivienda.

En cuanto al proceso de fabricación de la celulosa, este se caracteriza por ser altamente eficiente en términos de consumo energético, lo que lo convierte en una opción aún más atractiva desde una perspectiva ambiental.